El precio del crudo de Texas bajó ayer un 3,4% o más de cuatro dólares en Nueva York, entre nuevos signos de que retrocede la demanda de combustibles en Estados Unidos y el fortalecimiento del dólar ante el euro y otras divisas.
La fuerte caída del valor de ese tipo de petróleo ocurrió incluso a pesar de constatar el mercado que las reservas mermaron en 8,8 millones de barriles la pasada semana, aunque el Departamento de Energía (DOE, por su sigla en inglés) lo atribuyó a retrasos en la descarga de petroleros en el Golfo de México.