El precio del barril de crudo de Texas bajó ayer un 3,8% y finalizó a 44,51 dólares en Nueva York, a pesar de las expectativas de que la OPEP decida esta semana un recorte significativo de sus cuotas de producción.
Al concluir la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex) los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) restaban $1,77 al precio del viernes y cerraban en negativo por segunda jornada consecutiva.
Los contratos de gasolina para entrega en enero restaron cuatro centavos al precio anterior y finalizaron a $1,0369 el galón (3,78 litros) y los de gasóleo para ese mes recortaron tres centavos, para concluir a $1,4601/galón.
El gas natural para enero, por el contrario, se encareció 16 centavos y terminó a $5,64 por mil pies cúbicos. El valor del crudo se redujo después de que se superase la media sesión la tendencia alcista que había mostrado desde el arranque de la jornada y que lo llevó a tocar los $50,05 por barril (159 litros) por primera vez desde el uno de diciembre.
Sin embargo, el valor del barril de petróleo WTI no logró ir más allá de ese nivel y ello contribuyó a que la escalada fuera perdiendo fuerza a medida que avanzaba la jornada.
El mercado está a la espera de conocer la decisión que adopta la OPEP en su reunión del miércoles y algunos expertos no descartan que el recorte de oferta llegue incluso a los dos millones de barriles diarios.