El barril de petróleo de Texas se depreció ayer un 4,43% y cerró a 60,14 dólares, su precio más bajo en siete semanas y con el que encadena seis sesiones consecutivas a la baja.
Al concluir la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en agosto restaron 2,79 dólares al precio de ayer, su mayor caída desde el pasado 20 de abril, cuando el crudo perdió 4,45 dólares (el 8,84%).
El descenso de ayer en Nymex se produjo pese a que el Departamento de Energía (DOE) de Estados Unidos anunció que las existencias de petróleo bajaron la pasada semana 2,9 millones de barriles y quedaron en 347,3 millones.