El barril de petróleo de Texas cerró ayer con un precio récord de 96,7 dólares en la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX), en una sesión en la que llegó a superar los 97 dólares, también un valor inédito en el mercado neoyorquino.
El ligero descanso que parecía haberse tomado la escalada del crudo en la sesión del lunes, cuando cayó el dos por ciento y cerró a menos de 94 dólares, se vio reemplazado por una nueva subida de 2,72 dólares, lo que significa un 2,89% respecto a la jornada anterior.
Así, los contratos del petróleo de referencia en Estados Unidos con vencimiento en diciembre cerraron en el precio más alto desde que 1983, cuando comenzó a hacerse este tipo de operaciones.
Una situación similar ha ocurrido en seis de las últimas nueve sesiones y responde a diversas causas, entre ellas los temores a que la oferta de crudo no vaya a ser suficiente para atender la demanda de los próximos meses.
Por ello, pesaron mucho las previsiones de los expertos que apuntan a que el Departamento de Energía de EE.UU. podría anunciar una bajada de las reservas de petróleo.
Cada miércoles el Departamento de Energía da cuenta de la evolución de las reservas de crudo y carburantes, y si se cumplen las previsiones de los expertos, informará que el inventario de crudo acumulado en la semana cerrada el pasado 2 de noviembre podría ser hasta 1,6 millones de barriles inferior al registrado un año antes. Los expertos atribuyen en parte esa posible reducción al recorte de las importaciones de crudo de México.