El barril de crudo de Texas se depreció ayer un 2,3% y finalizó en Nueva York a 65,96 dólares el barril, mientras los operadores siguen atentos al efecto que el descenso en la actividad económica en EE.UU y otros países tiene sobre la demanda de petróleo y de combustibles.
Al finalizar la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en diciembre restaron $1,54 al precio del martes, después de negociarse en algunos momentos en torno a 70 dólares.
El petróleo WTI se encareció un 7,6% en la sesión anterior y también subieron con fuerza los valores de los combustibles ese día, después de difundir el Departamento de Energía datos de reservas.