El precio del crudo de Texas subió ayer más de $2 en Nueva York, entre signos de debilidad del dólar y a la espera de la conferencia en Arabia Saudí, el domingo, en la que países productores y consumidores buscarán soluciones al fuerte encarecimiento del petróleo y los combustibles.
Al cierre de sesión regular en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en julio, que expiraron ayer, añadían $2,69 al precio anterior y finalizaban a $134,62 el barril (159 litros), un nivel similar al que tenía hace una semana.
Los contratos de gasolina para julio añadieron unos 8 centavos al precio anterior y finalizaron a $3,4392 el galón.
El gasóleo de calefacción para ese mes sumó alrededor de 6 centésimos y terminó a un precio de 3,7717 dólares/galón.
El gas natural para julio se encareció 13 centésimos y quedó a $12,99 por mil pies cúbicos.
El precio del petróleo WTI arrancó la sesión con una fuerte tendencia alcista y se elevó hasta los $136,80, debido a una mayor inquietud en torno a la situación en Oriente Medio y el flujo de suministros desde Nigeria, puntos ambos muy sensibles para los mercados petroleros.
Israel ha realizado este mes maniobras militares en el Mediterráneo que aparentemente fueron un ensayo para un bombardeo de instalaciones nucleares iraníes, informó hoy el diario The New York Times, que citó funcionarios estadounidenses no identificados.
El Ejército israelí no confirmó ni desmintió la información, pero fue suficiente para suscitar inquietud en torno a una posible interrupción de suministros desde Irán, el segundo mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), u otros países de la región.
También preocupa, una vez más, la actividad petrolera en Nigeria, donde la compañía Shell ha tenido que cerrar un campo y paralizar los envíos a causa de ataques de milicianos del Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger (MEND).