El barril de petróleo de Texas subió ayer un 1,89% y cerró a 72,68 dólares, un nuevo máximo para este año, después de que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) revisara al alza sus cálculos de demanda de petróleo en este año.
Al concluir la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en julio sumaron 1,35 dólares al precio del miércoles y finalizaron al alza por tercera sesión consecutiva.
Los contratos de gasolina para entrega en julio subieron cinco centavos y terminaron a un precio de 2,06 dólares el galón (3,78 litros), en tanto que los de gasóleo de calefacción para ese mismo mes avanzaron dos centavos y terminaron a 1,85 dólares/galón.
Los contratos de gas natural para julio subieron 23 centavos respecto a la sesión anterior y cerraron a 3,93 dólares por mil pies cúbicos.
El Departamento de Energía de Estados Unidos informó ayer que las reservas de gas aumentaron la pasada semana en 106.000 millones de pies cúbicos, en línea con las previsiones más conservadoras de algunos analistas.
Ese incremento dejó las reservas de ese combustible en un total de 2,4 billones de pies de cúbicos o un 30,3% por encima del nivel del pasado año en la misma época.
En una jornada que también se mostraba positiva en Wall Street, el precio del crudo de Texas prolongó la tendencia alcista de las dos jornadas anteriores y cerró en un nuevo máximo para 2009 y en el nivel más alto desde el 20 de octubre pasado, después de rebasar por momentos los 73 dólares durante la jornada.