El precio del crudo se mantuvo ayer en Nueva York, luego de las enormes pérdidas de la semana pasada, en medio del escepticismo de los operadores de que la OPEP cumpla el recorte de la producción que fijó en su reunión del miércoles.
Los contratos para mayo del Petróleo Intermedio de Texas terminaron la sesión regular a un precio de 34.38 dólares/barril, después de ganar 0.01 dólares respecto de la sesión anterior.
Los contratos de petróleo Brent para mayo registraron, por el contrario, un fuerte descenso en Londres y quedaron a 30.69 dólares/barril, tras restar 0.48 dólares al precio del viernes.
El valor de los contratos de gasolina para mayo bajó dos centavos a 1.05 dólares/galón (3,78 litros), y el de gasóleo de calefacción para ese mismo mes se mantuvo en 0,85 dólares/galón.
La cotización del petróleo de Texas se mantuvo prácticamente en el mercado neoyorquino, tras haber perdido cerca de 4 dólares, o un 10.5% de su valor, desde que alcanzó hace un par de semanas su punto más alto en 13 años.
La preocupación de los bajos inventarios de gasolina en EU, ahora que las refinerías se preparan para afrontar el aumento de la demanda que se produce durante la temporada estival, motivó esa subida de los precios.
También ayudaron en el alza el rápido crecimiento de la demanda por parte de China y la especulación de los fondos de inversión de alto riesgo que aceleraron la compra en contratos.