La euforia de Angola tras su inesperada clasificación para la Copa Mundial de la FIFA 2006 se ha visto empañada por la decepcionante actuación en la Copa Africana de Naciones recientemente disputada, en la que el combinado angoleño no pudo superar la primera fase.
Este fracaso ha dado lugar a un examen de conciencia generalizado y a la aceptación de la necesidad de realizar ajustes en el equipo.
Angola dio muestras de ser un equipo con una estructura y un modelo de juego definidos en sus tres partidos, y pareció estar preparado física y tácticamente para afrontar el desafío.
Asimismo, la selección angoleña encontró nuevos talentos en la línea de ataque, donde Maurito y Flavio eclipsaron a Akwa y Mantorras, que parecían llamados a ser las puntas de lanza del equipo.
En el lateral izquierdo, donde la sanción de Yamba Asha ha dejado una vacante, Marco Abreu dejó suficientemente claro que es el principal aspirante a ocupar el puesto en Alemania.
La clave del fracaso de Angola en Egipto radica en su incapacidad para perforar la meta rival. El equipo creó numerosas oportunidades, pero el habitualmente eficaz Akwa, máximo goleador de Angola y jugador con más encuentros internacionales sobre sus espaldas, acusó una explicable falta de puntería, mientras que su confianza parecía disminuir con cada oportunidad desperdiciada.
¡Cruel realidad!
Angola tocó el cielo con la clasificación al Mundial de Alemania 2006, pero se fue al piso con su actuación en la Copa de Africa.