Los trabajadores del metro de Londres protagonizan ayer una cuarta huelga de veinticuatro horas, la cuarta desde agosto, en protesta por la eliminación de puestos de trabajo.
Los trabajadores afiliados a distintos sindicatos del sector de transportes suspendieron el trabajo el domingo y no lo reanudarán hasta ayer.
Mientras que la empresa, Transport for London, trató de minimizar el impacto del paro laboral y señaló que sólo algunas estaciones están cerradas, los sindicatos dijeron que algunos trenes circulan sin viajeros para hacer creer a la gente que funciona el servicio.
La empresa acusó por otro lado a los sindicatos de no haber aceptado su oferta de seguir discutiendo sus propuestas al personal durante las seis próximas semanas.
Los sindicatos afirman que los proyectados recortes suponen una amenaza para la seguridad de los viajeros, algo que niega la empresa.
Como en jornadas de huelga anteriores, millones de viajeros se han visto obligados a utilizar otros medios de transportes como los autobuses o acudir al trabajo a pie, en bicicleta o en sus automóviles particulares.