Economía

Cuba comienza una nueva apertura al trabajo privado

Claro está por descontado, que el modelo de justicia social y “equidad” diseñado no podrá salvarse, sin el esfuerzo sudoroso y mental de sus hijos.


Raúl Castro ha anunciado la ampliación del trabajo privado en Cuba, (desde su discurso del 1 de agosto), pero ahora empiezan circular las noticias sobre su implementación, y en realidad de todo lo que pasará.

Es una medida impuesta por la vida y por las difíciles circunstancias de su economía, atrapadas entre el paternalismo del socialismo y la lógica racional de la eficiencia. Esta compleja decisión se una alternativa ante él éxodo que se espera por la reorganización del sector estatal en la administración central y en las empresas, es la natural reubicación para la mano de obra que quedará excedente con la reducción de las plantillas estatales, plantea varios desafíos al modelo socialista que el gobierno busca actualizar.

Claro está por descontado, que el modelo de justicia social y “equidad” diseñado no podrá salvarse, sin el esfuerzo sudoroso y mental de sus hijos. Y la prueba más fehaciente, también la más difícil, es la que sobreviene: aceptar a estas alturas que Cuba una utilización ineficiente de su principal recurso, el capital humano. Y ahora, la economía está abocada a una reestructuración laboral que, inevitablemente, y aun con todos los paliativos, y tratamientos que esgrima, implicará serios recortes en las plantillas estatales, que sobrepasarían el millón de trabajadores.

 

Como se ha anunciado, las plantillas estatales resultan sobre excedidas y ello irá acompañado de una apertura del trabajo por cuenta propia, familiar, cooperativo, arrendamientos y otras figuras económicas no estatales que absorban ese excedente, y estén reguladas por la política fiscal. Ese sector, al fin se reconoce, aligerará las cargas y presiones estatales, al tiempo que promoverá la creatividad y la iniciativa personal, sin tantas trabas.

Pero está por verse aún cómo se reconsiderarán y flexibilizarán relaciones ventajosas con el Estado desde el punto de vista del suministro y los insumos, para que no se reproduzcan patrones de abastecimiento satanizados ya por la corrupción.

Ante todo, la medida debe satisfacer expectativas de los nuevos interesados y de quienes se dedicaron al trabajo por cuenta propia en los años 90 y ahora, con la experiencia ganada, podrían aprovechar novedades como contratar personal y hasta crear pequeñas empresas..Según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), la población ocupada ascendía en 2009 a algo más de 5,7 millones de personas, casi dos millones de ellas mujeres. Y los trabajadores por cuenta propia, un sector que no incluye a los campesinos dueños de sus tierras, sumaron ese año 143,800, de las cuales 30,300 son mujeres.

 

En 2004 había 166,700 cuentapropistas, (es una categoría diseñada por la administración laboral de Cuba) de los cuales 39.600 eran mujeres. En sus años de auge, a partir de 1995, pasaron de 200.000, pero luego fue  descendiendo el número de registrados, en parte porque el gobierno congeló las licencias para muchas actividades inicialmente permitidas.

Según el presidente Raúl Castro, se eliminarán varias prohibiciones  vigentes para el otorgamiento de nuevas licencias y la comercialización de algunas producciones, a la vez que se hará más flexible la contratación de fuerza de trabajo. Ahora, el trabajador independiente no puede emplear  personal asalariado. Castro anunció el 1 de agosto que el Consejo de Ministros aprobó a mediados de julio un régimen tributario para el trabajo por cuenta propia destinado a responder al nuevo escenario económico y garantizar que los incorporados a esta actividad contribuyan a la seguridad social y abonen  impuestos sobre los ingresos personales y las ventas. Asimismo, quienes contraten trabajadores deberán pagar el tributo por empleo de la fuerza de trabajo.

Este sistema tributario aún no ha sido divulgado. En Cuba no existe todavía el impuesto por salario, aunque el personal contratado por empresas extranjeras sí debe pagar gravamen por ingresos extraordinarios en divisa libremente convertible. Conocedores del sistema laboral consideran muy importante una reforma legislativa que apoye y facilite el trabajo por cuenta propia, que en su nueva etapa podría desarrollarse como actividad colectiva, a partir de la asociación, organización y gestión conjunta.

 

Este nuevo proceso debe superar las insuficiencias que lastraron el papel de los trabajadores por cuenta propia, como las dificultades para las compras de insumos y ausencia de mecanismos de ayuda financiera, entre otros.

Si no se trabaja con ahínco e inteligencia no se saldrá del agujero negro de la inercia, en el cual se entremezclan dogmas, errores e insuficiencias del diseño trazado de la economía socialista, con los efectos reales de la crisis económica mundial sobre un país pobre y el ensañamiento del bloqueo estadounidense.


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605320
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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