El Banco Central de Cuba comenzó a prohibir desde esta semana la mayoría de las transacciones con el extranjero que no tengan su previa aprobación, de acuerdo con documentos a los que tuvo acceso Reuters, en una medida que empresarios temen debilite la economía.
Las empresas cubanas deben preparar semanalmente los presupuestos para que sean aprobados, y las compañías y los bancos no pueden aceptar pagos o depósitos a menos que tengan autorización del Banco Central, según las pautas de un decreto emitido en diciembre.
El agua, la electricidad y otros insumos deben pasar por el mismo proceso cada tres meses y cualquier nuevo proveedor deberá primero ser aprobado al nivel más alto.