Aunque la iniciativa fue bien calificada en el Congreso, no hay acuerdos en cuanto a su viabilidad. Propone crear 2 millones de nuevos empleos en 4 años y reducir el desempleo al 10 por ciento de aquí al 2006.
El Plan, denominado "Hacia un estado comunitario", propone también ampliar considerablemente los cupos educativos y tener un crecimiento económico de 2 por ciento en el presente año.
El representante a la Cámara Ómar Flórez indicó que este Plan, así como el de anteriores gobiernos, está bien intencionado. Sin embargo, su principal preocupación es si los recursos alcanzarán para ejecutar todos los programas, más cuando es bien conocida la difícil situación de las finanzas públicas. El Congreso comenzó ayer su revisión.
En su versión original, el Plan tenía programado un presupuesto de inversión de 108 billones de pesos para los cuatro años de Gobierno, pero luego de recibir las recomendaciones del Consejo Nacional de Planeación los recursos de inversión subieron a 112 billones de pesos.
Los detractores del Plan consideran que el incremento de 4 billones de pesos no es suficiente para cumplir con todas las metas propuestas, pero otros analistas, como la subdirectora de Fedesarrollo, María Angélica Arbeláez, consideran que el presupuesto propuesto es justo el que el gobierno puede financiar.
El representante del Polo Democrático Gustavo Petro sostuvo que los recursos para inversión social incluidos en el Plan son muy bajos porque aunque se habla de 65 billones de pesos, en realidad, según el congresista, serán apenas de 19 billones de pesos para todo el cuatrienio.
Esa diferencia resulta de restarle partidas relacionadas con el gasto de funcionamiento y el sistema general de participaciones que el Gobierno sumó como inversión. Dijo que la ampliación de la cobertura en educación se va a hacer a expensas de la calidad en la prestación de estos servicios.
El representante Flórez agregó que el presupuesto de inversión debe ser coherente con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el cual obliga a cumplir unas metas precisas de déficit fiscal, que para el caso de este año no debe superar el 2,5 por ciento del PIB. Por eso dijo que se debe hacer claridad sobre la fuente de recursos para que el programa no se convierta en una nueva frustración para los colombianos.
Petro también señaló que será muy difícil crear los cerca de dos millones de empleos que promete el Gobierno con metas tan bajas de crecimiento económico como la prevista para el 2003. En esto coinciden varios analistas que tildan al gobierno de ser excesivamente conservador en sus objetivos de crecimiento del PIB.
Uno de los principales detractores del Plan, el analista Eduardo Sarmiento, dijo que una meta de crecimiento del 2 por ciento para el 2003 no da margen para aumentar el empleo, ni para mejorar las condiciones de vida de los colombianos.
"El problema del Plan de Desarrollo es que no está hecho como un instrumento para mejorar el crecimiento, sino para cumplirle al FMI, lo que implica darle prioridad al pago de la deuda", sostuvo.
El director de Prospectiva Económica, Javier Fernández Riva, indicó que si el Plan se ejecuta tal cual como está presentado, la economía no crecerá 2 por ciento en el 2003, sino 1,2 por ciento. Esto porque según su opinión están errados los supuestos macroeconómicos.
Cuestionan metas laborales de gobierno colombiano
El Plan, denominado "Hacia un estado comunitario", propone también ampliar considerablemente los cupos educativos y tener un crecimiento económico de 2 por ciento en el presente año.