La nueva estructura de la Canasta Básica Familiar anunciada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), refleja una intención de manipular estadísticamente al consumidor sin reducir los precios de los alimentos, advirtió Yakarta Ríos, presidenta de la Asociación de Consumo Ético.
Ríos considera que las autoridades debe tener mayor visión para que el país vaya hacia arriba y este tipo de decisiones no contribuye a reducir la pobreza ni la falta de acceso de alimentos que tiene una gran cantidad de la población.
Ríos se refirió al cambio en el tamaño de la familia de 3.84 a 3.48 miembros en promedio, señalando que el mismo no refleja la realidad de las familias panameñas.
En cuanto, al establecimiento de una CBA para Panamá y San Miguelito (59 productos) y otra para el resto de las provincias es discriminatoria, porque incluso reduce la cantidad de productos.
Concluye que la regulación de precio ha sido un fracaso, desde el momento que se fijaron por encima de los precios que ya existían en el mercado, además de encarecer aquellos que no estaban contenido dentro del Decreto Ejecutivo.
Las diferencias metodológicas presentadas por el MEF incluyen la incorporación de 14 productos y la salida de 5; así como la variación de las cantidades asignadas de cada producto.