Ha llegado el momento de escoger un buen gerente que le administre su empresa. Tendrá que realizar una ar dua labor de búsqueda, entrevistas, evaluación, corroboración y finalmente tomar la decisión. Como empresarios tenemos una responsabilidad con la empresa como hacia el potencial candidato, de realizar una evaluación a conciencia antes de tomar la decisión de contratación.
Asumiendo que el negocio creció al punto de requerir una posición gerencial, que nos permita delegar funciones y estructurar la empresa para que funcione eficiente y productivamente durante los próximos años; ¿qué debemos buscar? , ¿cuáles son las cualidades que debe poseer este "gerente" potencial?
Existen ciertas personas con la habilidad de reconocer el carácter de un candidato, con sólo hablar con éste unos minutos; otras requieren de un análisis más profundo, usualmente realizado por un profesional. Las referencias siempre ayudan y recomendamos que no se obvien poniendo especial oído a ocasiones en que ex empleadores prefieren "no hacer comentarios".
No se debe restar importancia a virtudes como la honestidad, la puntualidad y la presencia. Sin embargo, el empleado más honesto necesariamente no es el que comprende lo que la empresa necesita para lograr sus metas.
Una buena estrategia es partir de la premisa, que todo gerente debe comprender que su función será evaluada por la rentabilidad de las áreas bajo su responsabilidad. Este es quizás el concepto menos explotado cuando se entrevista. Sin embargo, el más importante en lo que a la salud financiera de la empresa se refiere. ¿Conoce el candidato lo suficiente como para comprender lo que significa rentabilidad (educación)?; ¿está anuente a cómo sus funciones o responsabilidades afectan la rentabilidad de la empresa (experiencia)?
Después de todo, ¿no es ésta la razón por la cual inició la empresa, es decir para lograr un retorno atractivo sobre la inversión realizada? Nuestro candidato a gerente debe tener cierto instinto empresarial, pero complementado por la habilidad de priorizar, organizar y administrar los elementos que logren que la empresa sea rentable y crezca de una manera ordenada.
Si la necesidad no es la de evaluar, medir e incrementar la rentabilidad de la compañía, entonces contratar a un gerente puede convertirse en una mala inversión.
Los costos actuales de contratación, más las reservas y penalidades laborales en caso de tener que rescindir de un empleado de alto calibre, pueden ser desastroso para las empresas en crecimiento, sin mencionar incomodidad al empleado potencial. Siempre asegure sus necesidades antes de contratar y evalúe las habilidades "rentables" de su candidato.
El autor es empresario y gerente.