El sector turístico ha demostrado que no hay crisis financiera que empañe sus ingresos, por lo que algunos inversionistas han visto en el interior del país el nicho para multiplicar sus inversiones.
Los planes del gobierno ya están escritos y van en pro del mayor desarrollo, a su vez el sector privado ha creado estrategias para que cada inversión del Estado sea bien orientada.
Las necesidades en infraestructura aún son muchas, pero los problemas de agua potable, carreteras y conectividad aérea están cerca de resolverse para lograr que más de 50 mil turistas adicionales nos visiten anualmente a partir del 2015.
Sin embargo, aunque un proyecto impulse la economía en el área donde se desarrolle, es importante mantener el entorno natural existente, sino perderemos “la gallina de los huevos de oro”.