EL SECRETARIO del Tesoro de EE.UU, Henry Paulson, señaló que los elevados precios del combustible y los altos costos de la salud explicarían el que los estadounidenses no estén contentos con la gestión económica de la Casa Blanca.
Sólo el 37% de los estadounidenses respalda el manejo de la economía del presidente estadounidense, George W. Bush, y eso a pesar de que el país, aunque menos que en años pasados, crece todavía a buen ritmo y mantiene baja la tasa de desempleo.
Los estadounidenses, dijo Paulson en una conferencia telefónica tras reunirse con Bush y sus principales asesores económicos en la residencia presidencial de Camp David, "están mucho mejor de lo que lo estarían si la economía estuviera creciendo menos o no estuviera creciendo".
Añadió que muchos estadounidenses no sienten las ventajas de esa mejoría económica a nivel personal por los altos costes de la energía y de los servicios sanitarios.
El triunfalismo de Bush contrasta con los pronósticos de la Oficina Presupuestaria del Congreso, una agencia no partidista que depende del legislativo, y que predijo el jueves que el déficit presupuestario aumentará a 286.000 millones de dólares en el 2007, frente a los 260.000 millones previstos para este año.
El déficit presupuestario de Estados Unidos subirá a 286 mil millones de dólares en el año fiscal 2007 desde los 260 mil millones proyectados para este año
Se estima que el déficit acumulado a cinco años se ubicaría en 1,4 billones de dólares desde la proyección de marzo de 1,1 billones.
Culpan al crudo por descontento
Aseguran que la deuda de las arcas públicas no son un problema tan grave.