A la orilla de un lago, con el agua a la rodilla y portando en sus manos una tarraya, cuatro hombres se afanan en recoger el fruto de su esfuerzo.
Cada vez que avanzan, la alegría se refleja en sus rostros al ver la cantidad de peces que horas más tarde les servirán para comercializarlos y alimentar a sus familias.
La actividad que realizan es conocida como acuicultura, o sea, la siembra controlada de peces en lagos, cuyo aporte el año pasado al Producto Interno Bruto fue de un 2%.
Entre las especies que más se cultivan están el camarón, la tilapia, la trucha, el pámpano, cobia y la carpa, entre otras.
Dentro de este grupo, la tilapia ha mostrado un aumento de precios por el orden del 25% a nivel mundial.
Informes de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), indican que durante los últimos años las exportaciones de filete de tilapia al mercado norteamericano fueron de aproximadamente unas 244,989 libras.
Actualmente el envío de tilapia a Estados Unidos continúa en aumento, debido a la demanda.
Por su parte, las exportaciones de camarón de estanque para el 2006 fueron por el orden de las 8,298 toneladas métricas, mientras que en el 2007 no gozó de la misma suerte.
Ese año, bajaron en 8,245.97 toneladas métricas, demostrando así que la producción no se recupera de aquellos años 90 cuando se dieron los primeros brotes de la enfermedad conocida como la "mancha blanca".
En estos momentos en el país existen 82 fincas dedicadas al cultivo de camarones en estanques, siendo este uno de los mayores rubros para la exportación.
Otra de las especies que goza de las bondades de la posición geográfica del país es la trucha, de la cual se exportaron en el 2007 unas 41.41 toneladas métricas, cantidad que sigue aumentando.
Pero no todo ha sido color de rosas. Luis Lamastus, acuicultor de la provincia de Chiriquí, reconoce que el negocio no ha sido fácil, aunque asegura que la actividad se perfila con buenos números para los próximos años.
Reinaldo Morales, secretario general de la ARAP, comparte la opinión de Lamastus, agregando que la institución ha venido desarrollando proyectos que impulsan el porvenir de la actividad.
Proyectos.
Uno de los principales proyectos que está impulsando la ARAP es la maricultura, que no es más que el cultivo de cualquier especie de pez en el mar.
Actualmente existen cuatro empresas interesadas en desarrollar proyectos con las especies cobia y pámpanos por medio de la maricultura.
Recientemente se le dio la aprobación a una empresa en la provincia de Bocas del Toro, la que ya se encuentra funcionando, mientras que en la provincia de Colón operan tres empresas que ya están establecidas.
Otro proyecto que se está impulsando es el cultivo de peces en jaula por medio de embalses en el área de Bayano. Según dijo Reinaldo Morales, ya existe interés por parte de una concesionaria extranjera para cultivar tilapia a través de esta técnica.
La ARAP realiza ingentes esfuerzos en la estación de maricultura ubicada en Vacamonte, al Oeste de la ciudad, en donde el gobierno de Taiwán ha invertido $2.5 millones en apoyo a esta actividad.
Sabías que.
La ARAP está trabajando en nuevas reglamentaciones de ley que fomenten la acuicultura en el país.
La acuicultura es una actividad agropecuaria, por tal motivo recibe los incentivos que merece el sector. Según datos de la ARAP, al inversionista extranjero no se le brinda ningún tipo de incentivo, pero se les facilitan ciertas condiciones para que se establezcan en Panamá.
Uno de los principales problemas a los que se enfrenta la actividad, es el incremento de los costos de producción debido al alza del combustible, ya que el mismo se ha encarecido en un 200%.
La acuicultura aportó al Producto Interno Bruto del país 2% durante el año pasado
La tilapia aumentó sus precios a nivel mundial en aproximadamente un 25%