Líderes de los países que iniciaron ayer la cumbre anual del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) dejaron a un lado por un momento las preocupaciones por Timor Oriental y otros conflictos regionales para conversar sobre el comercio.
Los gobernantes de 21 estados que juntos llegan casi a la mitad del comercio mundial, con una producción de 16 billones de dólares, fueron recibidos en Auckland con un "powhiri" neocelandés, un baile de guerra tradicional realizado por un grupo de jefes indígenas.
El jefe de la tribu Ngai Tahu, de la isla sur neocelandesa, Sir Tipene O"Regan, dijo que la tarea de la cumbre de la APEC era llegar a un acuerdo para alcanzar el libre comercio en el Pacífico.
"Sus visitas inician otro paso significativo en esa dirección", dijo O"Regan a los jefes de estado. "Los gigantes de los alrededores de este gran océano", como los llamó el jefe indígena, luego se sentaron y conversaron sobre libre comercio.
Buscaron sentar las bases para las conversaciones globales sobre libre comercio que comenzarán en noviembre en la ciudad estadounidense de Seattle bajo el auspicio de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Un copia confidencial del borrador con el comunicado final de los líderes de la APEC, que fue obtenido por Reuters y será presentado el lunes, destacó la importancia de continuar las reformas en los mercados financieros para aumentar la competencia y por consiguiente, indicó, la prosperidad en su entorno.
El comunicado también resaltó la recuperación de Asia de la crisis económica que sufrió en los dos últimos años y puso énfasis en la necesidad de estimular la transparencia y las regulaciones en los mercados financieros.
También ofreció "el mayor apoyo posible" para las futuras conversaciones de la OMC. El presidente estadounidense Bill Clinton, en un desayuno de trabajo junto a ejecutivos de corporaciones regionales, dijo que la APEC debería tomar la iniciativa en la apertura de los mercados globales.
La OMC debería ser dirigida por la agenda de la APEC y aceptar su propuesta de que las rondas de comercio tengan una duración de sólo tres años, dijo Clinton.
"Debemos, en corto tiempo, continuar nuestros esfuerzos por darle una cara humana a la economía global - no por caridad sino porque es lo correcto desde un punto de vista humano como lo es desde el punto de vista económico", declaró el presidente estadounidense.
Por su parte, el presidente mexicano Ernesto Zedillo dijo que las economías asiáticas del Pacífico deben tener una posición conjunta con vistas a la nueva ronda de negociaciones.
Sin embargo, la declaración de la APEC ofreció sólo un bosquejo sobre la liberalización de los mercados ante las próximas conversaciones de la OMC, evitando propuestas que pudieran ofender a cualquiera de sus diversos miembros.