El líder de la oposición conservadora británica, David Cameron, dijo ayer que su partido aplicará un nuevo impuesto a la banca si gana las próximas elecciones, previstas para el 6 de mayo.
Según Cameron, se necesita un impuesto como el anunciado por el presidente estadounidense, Barack Obama, para garantizarles a los contribuyentes que recuperarán todo el dinero público invertido en los rescates bancarios.
"Hemos acometido el mayor rescate bancario del mundo, y no podemos seguir como si nada", declaró Cameron ante un grupo de electores y agregó que en EE.UU., el presidente aseguró que se devolverá a los contribuyentes hasta el último céntimo invertido en salvar a los bancos.
"Un futuro gobierno conservador introducirá un impuesto bancario para compensar a los contribuyentes por el apoyo que brindaron y protegerlos en el futuro, señaló Cameron, quien reconoció que su plan "no será muy popular en toda la City, pero es algo necesario".
El ministro británico de Hacienda, Alistair Darling, abogará también la próxima semana, por un impuesto global que aplicarían los gobiernos a los bancos de inversiones y otras instituciones que representan un "riesgo sistémico".