El Foro Económico de Davos cerró la edición más pesimista de su historia en alerta máxima ya que la severa crisis económica podría crear reacciones sociales violentas y el resurgimiento del nacionalismo y proteccionismo en favor del sálvese quién pueda.
El fundador del Foro Económico Mundial, que se celebra en la localidad suiza de Davos, Klaus Schwab, dijo que, sin duda, esta edición ha sido la más oscura desde el punto de vista económico pero quiso aportar un contrapunto optimista apelando a la capacidad para salir de la crisis. Mensaje que muestra la confianza absoluta, casi irreal, del foro en el presidente, Obama, quien acuñó en su campaña electoral el eslogan: "Sí, podemos" (Yes, we can).