La verdad es que la economía mundial puede apestar algunas veces.
Así que el Foro Económico Mundial buscará consentir la nariz de 2.400 líderes mundiales en la reunión anual número 38 del grupo la semana próxima en Davos, Suiza. Máquinas que bombean perfume ubicadas en las principales salas de reuniones rociarán ocho fragancias creadas especialmente para la ocasión, como Artemis y Lavender Fields, para evitar que aromas desagradables perturben a los delegados, entre los cuales se encuentran el máximo responsable de Chevron Corp., David O'Reilly, el máximo responsable de JPMorgan Chase & Co., Jamie Dimon, y el ex secretario de Estado de EE.UU. Henry Kissinger. El creador de la ``eau de Davos'' es Christophe Laudamiel, químico francés que es perfumista.