El presidente Fernando De la Rúa retomará en los próximos días el fracasado diálogo con los gobiernos provinciales de Argentina, en busca de convencerlos para que firmen un acuerdo de reducción de los fondos que el estado debe entregarles, dijo un funcionario.
Un pacto fiscal obliga al gobierno a repartir cada mes, entre 23 provincias argentinas y la ciudad de Buenos Aires, 1.364 millones de dólares procedentes de las recaudaciones de impuestos federales.
Sin embargo, el estado necesita recortar gastos para hacer frente a los vencimientos de su deuda pública, de 132.100 millones de dólares.
Las discrepancias comenzaron cuando el gobierno redujo unilateralmente los fondos que debe enviar cada mes a las provincias.A cambio, ofrecía lograr con la banca privada el refinanciamiento de créditos que en la actualidad devengan intereses superiores al 30 por ciento. “El presidente se pondrá al mando de las negociaciones con los gobernadores, él personalmente se reunirá con ellos en el transcurso de la semana”, dijo a Reuters el portavoz del gobierno, Juan Pablo Baylac. El diálogo se truncó con los 13 poderosos gobernadores del opositor peronismo, que prácticamente controla el Congreso y se convirtió en el principal factor de poder en el país.