Varios jefes de Estado y de Gobierno, así como ministros de Trabajo, comenzaron ayer una cumbre de alto nivel llamada a buscar recetas para superar la grave crisis causada en el mercado laboral por la recesión económica.
Los presidentes de Francia, Nicolás Sarkozy; Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva; y Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, fueron algunos de los presidentes que intervinieron ayer ante la cumbre de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el organismo que aglutina a gobiernos, sindicatos y empleadores y que cumple 90 años defendiendo los derechos laborales.
“El llamamiento hoy es al liderazgo. El mundo no puede permitirse el lujo de que no vuelva la creación de empleo hasta varios años después de que comience la recuperación económica”, les dijo el director general de la OIT, Juan Somavia.
La necesidad de “una economía de mercado eficaz socialmente” y sin los excesos del pasado que llevaron a la catastrófica situación actual en el mundo fue defendida por Somavia .