Aunque tres calificadoras han otorgado grado de inversión a la deuda panameña basadas en el crecimiento económico de los últimos años, en los recortes presupuestarios y reformas al sistema fiscal, esto no significa que las autoridades puedan descansar un poco y dejar de trabajar para lograr un equilibrio en las finanzas públicas.
La deuda pública de Panamá ha crecido considerablemente en los últimos años, porque al aumentar el ritmo de crecimiento económico y los planes de inversión del Gobierno se necesita acudir con mayor frecuencia a los mercados externos.
En los últimos meses se está buscando una reducción en el endeudamiento externo, ya que el Gobierno ha optado por acudir al mercado local, pero aún el país mantiene un nivel de endeudamiento por arriba de los 11 mil millones de dólares, de lo cual la mayoría corresponde a deuda externa.
Este Gobierno aprobó aumentar el saldo en circulación de las Letras del Tesoro al cierre del año en el periodo fiscal hasta la suma de $450 millones y autorizó emitir Notas del Tesoro en el mercado local hasta la suma de $600 millones. Para los expertos, moverse en el mercado local es positivo, pero también hay que tener cuidado.
Este Gobierno posee un plan de inversión gigante y para lograrlo necesitará inevitablemente endeudarse, pero necesita hacerlo con cautela y para financiar proyectos que redunden en beneficios del pueblo y no para alimentar el ego de cumplir las promesas de campañas políticas que pueden generar una deuda mayor de la necesaria.