El proceso de adquisiciones de empresas es un fenómeno que viene de años atrás, y con el paso de los años se ha consolidado en el mundo.
Para Miguel Heras, director ejecutivo de Inversiones Bahía, ltd; hay varios aspectos que se deben tomar en cuenta al momento de la adquisición de alguna empresa o cualquier tipo de negocio.
Definitivamente que la experiencia es importante a la hora de realizar transacciones, aseguró Heras, durante su intervención en el III Congreso de Gerencia, que se realizó recientemente por la Asociación de Ejecutivos de Empresa (APEDE).
Puntualizó que uno de los objetivos primordiales que se deben tener en cuenta en estas transacciones es el aumento del valor de las acciones, que beneficien a los accionistas de la empresa.
Precisó además que el 75% de las adquisiciones erosionan el valor de las acciones.
No cabe duda que las adquisiciones de empresas en la mayoría de los casos se llevan a cabo debido a la globalización, que provoca la apertura de mercados, además que se genera una desregularización y sobre todo aparecen nuevos jugadores.
En el caso de Panamá Heras, apuntó que las adquisiciones propician que se maximice el valor de las transacciones. Además, que las compañías hacen énfasis en los costos, y maximizar el crecimiento. Las estrategias deben ser claras para lograr un buen retorno de capital.
En América Latina en el 2000 se realizaron transacciones por más de 178 mil millones.
En primera instancia se analiza la canasta básica de los ejecutivos de primer nivel jerárquico con una familia, esposa y tres hijos, o de primera línea, cuyo salario se podría estimar en unos $$11,700.00.
Los ejecutivos de primer nivel jerárquico destinan el 23% de su salario a la vivienda. En este renglón su gasto se estima en $$2,714.0, mientras, que el 20% lo dedican al sector educación, donde los gastos aproximados son de $$2,325.
Esto indica que el 43% de sus ingresos lo destinan a estos dos segmentos indispensables para el ejecutivo y su familia.
Pero en el caso del ejecutivo de segundo nivel este percibe un salario promedio de $$6,064.00 de los cuales en vivienda destina a vivienda $$925.00, (un 14% de su presupuesto familiar), mientras que en educación destina un 22%, o sea cerca de $$1,501.00.
Ambos ejecutivos invierten el resto de su presupuesto en indumentaria, higiene y tocador, alimentos y bebidas, esparcimiento, gastos médicos, mantenimiento del vehículo, y servicios.
El estudio señala que las variaciones porcentuales se dieron mayormente en el período 2003-2004 entre los ejecutivos del primer nivel jerárquico, donde su mayor inversión se destina al sector de servicios (3.4%), vivienda (1.9%), a la educación (1.6%).
Se considera que esta variantes obedecen a que los servicios se han encarecido y de igual manera se ha registrado un alza en los precios de las matrículas en algunos colegios públicos y privados del país.
También se ha incrementado el costo de los automóviles y las viviendas, lo que encarece el estilo de vida de los ejecutivos panameños.