El producto interior bruto (PIB) de Estados Unidos creció a un ritmo anual del 1.2% entre abril y junio, una subida que resultó decepcionante, sobre todo porque vino acompañada de una revisión a la baja del dato del primer trimestre.
En el informe de su cálculo provisional de crecimiento en el segundo trimestre, el Gobierno también revisó en tres décimas el aumento del PIB entre enero y marzo, que dejó en un débil 0.8%.
Los economistas esperaban que las cifras del segundo trimestre reflejaran una fuerte recuperación, de cara al resto del año, con un crecimiento del PIB superior a un 2%, pero en lugar de eso, las cifras oficiales muestran una atonía de la actividad.
Los nuevos datos también palidecen comparados con el 2.4% en que creció la economía de EE.UU., tanto en 2015 como en 2014.
El Gobierno atribuyó la debilidad del crecimiento en el segundo trimestre a la caída de los inventarios de las empresas.