La entrada del año nuevo le trajo al sector pesquero, específicamente a los que utilizan el arte de la pesca de línea larga o palangre, la prohibición de ejercer su actividad comercial y con esto peligran al menos B/100 millones de inversión en equipos de pesca.
La Asociación de Productores Procesadores y Exportadores de Productos de Mar (Appexmar) en compañía de otros grupos como la Cámara de Comercio e Industrias y Agricultura de Panamá, explicaron que unos 1,000 contenedores con productos del mar dejarán de ser exportados anualmente, si se deja en ejecución el decreto en mención, y que la pérdida en exportaciones se cuantificará en unos B/ 65 millones por año.
Esto se da luego de que el Decreto Nº 486 del 28 de diciembre de 2010 prohibió la ejecución en Panamá, del arte de palangre firmada por el presidente de la Nación, Ricardo Martinelli y por el ministro de Desarrollo Agropecuario, Emilio Kieswetter.
Valerio De Sanctis presidente de Appexmar, dijo que se perderán al menos 1,000 empleos permanentes, dentro de los 134 barcos que actualmente están parados en el país, en adición unos 300 trabajadores dedicados a reparar estos navíos se verán cesantes y 800 más quienes trabajan en las plantas procesadoras de productos de mar que se nutren de los mencionados peces.
Emilio Kieswetter, reconoció que la firma del decreto afectará a los pescadores con embarcaciones de más de seis toneladas, ya que éstos han estado abusando de las áreas restringidas lo que ha afectado el hábitat de diversas especies.
“Se les había advertido que no cruzaran estas zonas para pescar y tan solo dos semanas atrás se capturaron a tres embarcaciones incurriendo en este desorden” señaló.
Explicó que las exportaciones no deben cesar y que los pescadores pequeños pueden seguir vendiendo sus peces.
Agregó que posiblemente puedan ofrecer ciertas alternativas para los capitanes y los tripulantes que trabajaban en estos barcos, porque el “gobierno es responsable de brindarle alguna fuente de empleo”, sin embargo, el decreto no se va a cambiar.
Gaspar García de Pareces empresario del sector confirmó que las compañías que se dedican a procesar productos del mar, ya se están viendo afectadas por la prohibición que se les impuso al gremio de pescadores.
José Motta Latorraca, miembro de Appexmar y otros empresarios del interior del país, destacaron que sus inversiones peligran, pues de un día para otro les han coartado su medio de ganarse la vida.
“El pasado 17 de julio hablamos con el ministro Emilio Kieswetter y él nos mencionó que algo podría pasar y le advertimos que no hiciera nada sin consultarnos, pero ha sido en vano” describió.
Más en pág. 12