El déficit comercial de Estados Unidos alcanzó los $489.400 millones durante el 2003, una cifra mucho más alta que la esperada por los analistas.
Según cifras oficiales del Departamento de Comercio, las importaciones se dispararon en un 8.3%, mientras que las exportaciones crecieron mucho más lentamente debido a la debilidad del dólar.
A pesar de que se pensaba que la actual tendencia a la baja del dólar podría ayudar a las exportaciones estadounidenses, las ventas al exterior no aumentaron durante el fin del 2003 y apenas alcanzaron a los $90,000 millones.
Otro informe publicado sugiere que los precios de los productos importados subieron considerablemente en enero, lo que se interpreta como un efecto de la caída del dólar.
El aumento en el déficit comercial pronosticado, sumado la publicación de nuevas cifras que indican una disminución en la confianza del consumidor, empujó al dólar a caer y lo acercó al nivel más bajo de su historia frente al euro.
El dólar se recuperó poco después, pero se cree que la tendencia a la baja podría crear presiones inflacionarias y obligar a que los estadounidenses paguen más por los bienes importados.
"(Los datos) sugieren que la disminución que hemos visto en el dólar en los últimos dos años no está teniendo un impacto", dijo Gary Thayer, jefe de economistas de AG Edwards & Sons.
"Sugiere que el dólar podría aún seguir cayendo para ayudar a recortar el déficit comercial. Pero hay un riesgo de una inflación más alta si lo hace", agregó Thayer.
El déficit comercial para la totalidad del 2003 incluye los récord de US$124.000 millones con China y US$94.300 millones con la Unión Europea.