La nueva metodología para medir el Producto Interno Bruto (PIB) del país le permitirá al Gobierno aumentar su déficit, lo que podría significar "más endeudamiento". El Gobierno incluyó a partir del 2002 en la medición del PIB, algunos ajustes de actividades económicas que escapaban de las contabilidades estatales. Esto implicó reemplazar los precios de referencia que se utilizaban en el año base de 1982 por los de 1996.
Esto aumenta el valor del PIB, por lo que el déficit puede ser más alto. Aunque el cambio no tiene nada de pecaminoso, la medida transforma significativamente la razón de la deuda/PIB, que a principios del 2002 era de 78% según la vieja serie, y ahora pasa a 65%, advirtió la economista, Luisa Turolla.
Explicó que el monto máximo del déficit del 2% para el Sector Público No Financiero hubiese sido en el 2002 de 207.5 millones usando la serie vieja. Sin embargo, con los nuevos valores del PIB, el Gobierno puede incurrir en un déficit de 245.9 millones sin incumplir la ley de responsabilidad fiscal. Es decir, que el Estado podrá aumentar su deuda en 38 millones de dólares adicionales, sin violar la ley que establece topes de endeudamiento.
El mencionado ajuste del año base ha significado un aumento del PIB corriente de 12.3%. Turolla reconoce que la estrenada metodología, permite mejorar la medición del PIB, de los gastos e ingresos de la economía nacional. La Contraloría General de la República incluyó directamente en el PIB algunas actividades que no existían en la década de los 80, como la telefonía celular, la informática o el comercio vía internet; las cuales se subestimaban.
En Panamá no se consideraban los sectores informales, sin embargo, esto ha pasado a hacer un elemento importante en la economía, por lo que se tiene que estimar de forma directa.
Entre las nuevas incorporaciones al PIB se encuentra la medición por primera vez en forma directa del consumo final privado y la optimización en la estimación del sector informal.
Además se incluyen actividades de arrendamiento financiero (leasing) y reforestación, sin contar que hay una mayor cobertura de información en áreas revertidas. Se actualizaron los precios de venta y costos de producción para diversas actividades económicas.
Igualmente se revisó la actividad de servicios inmobiliarios y se elaboró un directorio de establecimientos nacionales para ampliar la cobertura de las actividades económicas. Se estima de forma separada el excedente de explotación, que especifica el aporte por ingreso mixto, referido a trabajadores que mezclan renta del trabajo y utilidades, debido a su actividad hecha por cuenta propia.
En actividades agropecuarias se lograron actualizaciones en precios y estructuras de costos. Se hacen cuentas separadas en nuevos productos de exportación, como la piña, sandía y melón. Por otro lado, en el sector eléctrico se corrigió la estimación del consumo no pagado, el cual ya queda registrado en la producción.
En las actividades de intermediación financiera, se ajustó su producción, de los ingresos no productivos. Por otro lado, en el sector de transporte se presentan mejoras debido a que en las nuevas estimaciones, los impuestos a los productos se registran aparte. A su vez se mejoró la clasificación de rubros productivos dentro de la actividad canalera.
Todavía hace falta completar el ciclo estimado del PIB con la serie a precios corrientes. Hay que concluir la serie de inversión, consumo, exportaciones, gobierno y la distribución institucional de la producción (sector, familias, empresas, gobierno y externo). Se deben integrar cuentas satélites para el turismo y el ambiente; y publicar trimestralmente el PIB.