EN NUESTRO artículo anterior le indicamos cómo protegerse cuando compra en línea (utilizando tarjetas de crédito) y también cómo combatir los "spywares", virus informáticos que llegan de la internet, recogen sus datos privados, y los envían a otras personas.
Pero también existe el riesgo de que gobiernos represivos y otros "intrusos" quisieran interceptar los mensajes de correo electrónico que salen de, o llegan a, su computadora.
Una forma de impedirlo es utilizar programas de correo que "encriptan" los mensajes. Uno de los más populares es el PGP (por "pretty good privacy").
Su versión comercial lo distribuye comenzando a $129 la Corporación PGP (pgp.com) y también existe una versión gratuita (freeware), distribuida por el "Proyecto PGP" (www.pgpi.org).
Otro programa de encripción de correo es el "Total Net Shield", que por $99 lo vende la corporación Anonimyzer (www.anonimyzer.com).
También puede darse el caso de personas y organismos que espían a quienes navegan por Internet, utilizando programas como Explorer, Firefox, u Opera, o a quienes usan los servicios "Chat" de comunicación instantánea (tipo "Messenger").
Utilizando "spywares" y otros trucos, estos espías recogen la dirección de los sitios visitados, las descargas de documentos y otros datos, con fines criminales, represivos, o simplemente por diversión.
Si usted desea frustrar la actividad de estas personas y organismos, puede recurrir a "Anonymous Surfing", de la antes mencionada compañía Anonimyzer, cuya suscripción anual es de $30 y el GhostSurf, vendido por Tenebril (www.tenebril.com).
También puede utilizar el programa "TOR", desarrollado originalmente por el Departamento de Defensa de EE.UU. y que actualmente es distribuido gratuitamente por el "Proyecto Tor" (http://tor.eff.org).
Con Tor, las comunicaciones se envían y "se hacen rebotar" a lo largo de una red de servidores (denominadas "ruteadores cebolla), cambiando su dirección "IP" (Internet Protocol, que lleva directo a su computadora), con lo que protegen su identidad de sitios que construyen "perfiles" sobre sus intereses, y de los espías que leen sus datos y anotan los sitios que usted ha visitado.
El "Proyecto Tor" asegura ya contar con "cientos de miles" de usuarios.
La colocación de mensajes en tableros virtuales del tipo "blogg", y en foros y listas de discusión, también expone a los escritores a represión de parte de gobiernos represivos o de aquellas entidades privadas (como son corporaciones) a las cuales se critica.
Usar un pseudónimo puede no ser suficiente para protegerse, pues la dirección IP de cada mensaje queda grabada en los servidores de servicios de Internet como Yahoo, Google y MSN. Y estas compañías ya han dado muestras de que están dispuestos a colaborar con gobiernos represivos que desean detectar sus críticos virtuales.
Además de los programas mencionados arriba, hay otras formas de ocultar más efectivamente su identidad. El grupo "Reporteros sin Fronteras" (http://www.rsf.org) ofrece una "Guía para Bloggueadores y Ciber-disidentes" que describe varias de ellas.
Algunos de estos procedimientos son eficaces, pero también algo complicados y reducen la velocidad de la navegación.
No obstante, para algunas personas pueden ser extremadamente convenientes, al punto de hacer la diferencia entre la libertad y la cárcel.
(*)Roberto N. Méndez es profesor de economía y en la Universidad de Panamá y socio de Consultores del Istmo (consultoresdelistmo@lycos.com).