La Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) defendió la conservación de los atunes y delfines, al término del 70 congreso que celebró en la ciudad colonial de Antigua Guatemala.
El presidente de la CIAT, el neozelandés Robin Allen, explicó a corresponsales de la prensa extranjera que durante el encuentro, que duró cuatro días y terminó ayer, se renovó el compromiso para conservar y controlar la pesca del atún.
Allen subrayó que, pese a las divergencias, los funcionarios de gobierno, científicos, industriales y comerciantes de los 20 países que asistieron a la reunión coincidieron en la necesidad de preservar el atún, sobre todo el de aleta amarilla y el patudo.
El presidente de la CIAT manifestó que todos los sectores reconocieron la importancia de regirse por las evidencias científicas para la captura de esta especie marina de gran demanda mundial.
Según Allen, 15 naciones americanas, la Unión Europea (UE) y Taiwán impulsan la redacción de un convenio mediante el cual se pretende instrumentar un plan de cooperación internacional en el Océano Pacífico Oriental (OPO).
“Necesitamos limitar las capturas de las especies en 2003 y en el año que viene”, indicó el directivo, al admitir que se barajan otras opciones como el posible otorgamiento de cuotas de pesca o un decreto de veda.
Precisó que en la región del OPO se pesca el 12 por ciento del atún del mundo, del cual un 34 por ciento corresponde a la especie de aleta amarilla, aunque casi el 60 por ciento de ese volumen incluye capturas de delfines.
Mientras, el titular de la Comisión Nacional de Acuicultura y Pesca de México, Jerónimo Ramos, explicó que para aplicar una veda a la pesca de atunes hay que ser muy cuidadoso porque se afecta a los industriales, pues significa parar la flota. Pero “hacemos el ejercicio de la veda porque antes que nada tiene un principio biológico; tenemos que respetar el ecosistema y la biología de las especies que nos permitan seguir teniendo el recurso de una forma sustentable”, subrayó.