La VII Conferencia Iberoamericana sobre Seguridad Social, a la que asisten delegados de 16 países, abrió dos días de debates en la capital lusa con una defensa de la protección social para superar con garantías la crisis económica.
La reunión, una de las conferencias preparatorias de la Cumbre Iberoamericana de finales de noviembre en Portugal, analiza, entre otros, la aplicación de un acuerdo regional que facilite a los ciudadanos el acceso a beneficios de protección social, como las pensiones independientemente de su país de origen o residencia.
El presidente de la Organización Iberoamericana de la Seguridad Social, Adolfo Jiménez, afirmó que "mantener y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos iberoamericanos es un factor decisivo para sobrevivir a la crisis".