Un mal mundial. HP presentó un nuevo estudio que indica que los ataques informáticos continúan invadiendo las empresas y las organizaciones gubernamentales.
Este informe, que se hizo a nivel global, fue realizado por el Ponemon Institute, y forma parte del Segundo Estudio sobre Costo Anual por Delitos Informáticos.
Resalta la iniciativa el impacto financiero que está causando este mal, a pesar de la concienciación que se ha hecho del tema.
Dentro del trabajo se destaca que el costo promedio anual por delitos informáticos contraído por un grupo de organizaciones fue de $5,9 millones por año, con un rango de $1.5 millones a $36,5 millones cada año por organización. Esto representa un aumento del 56% del costo promedio registrado en el estudio inaugural que se publicó en 2010.
La actividad interna más costosa, señala, es la recuperación y la detección.
Durante un período de cuatro semanas, las organizaciones encuestadas experimentaron 72 ataques por semana, un aumento de casi un 45%, en comparación con 2010. El 90% de los casos fueron causados por códigos maliciosos, negación de servicio, dispositivos robados y por ataques basados en la red.
Entre los descubrimientos clave está que los ataques informáticos pueden ser costosos si no se resuelven rápidamente. El tiempo promedio en el que se descubre un ataque informático es de 18 días, con un costo promedio para las organizaciones de unos $416,000.
Esto representa un aumento de alrededor de un 70% del costo estimado de $250,000 durante un período de resolución de 14 días. Los resultados arrojaron que se puede demorar hasta 45 días en controlar un ataque malicioso.
La implementación de soluciones avanzadas de gestión de riesgo e inteligencia en seguridad puede mitigar el impacto de ataques informáticos.
Las organizaciones que habían implementado soluciones de administración de eventos e información de seguridad (SIEM) presentaron un ahorro en costos de alrededor de un 25%, como resultado de la capacidad avanzada de detectar y controlar delitos informáticos con rapidez.
“A medida que aumenta la complejidad y la frecuencia de los ataques informáticos, también aumentan las consecuencias económicas", expresó Larry Ponemon, presidente y fundador del Ponemon Institute. “Para saber cuánto invertir en seguridad es necesario entender primero el costo real del delito informático”, concluyó el presidente de Ponemon.