Para el 2010 se proyecta una demanda global de bioetanol de 101 mil millones de litros, frente a una oferta estimada en 88 mil millones de litros.
Este panorama tiende al equilibrio en 2015, cuando la oferta deberá situarse cerca de los 162 mil millones de litros, para una demanda en el nivel de los 150 mil millones de litros, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
En relación al desarrollo de un mercado global para los biocombustibles, el organismo internacional aduce que es esencial entender las interacciones entre los mercados de alimentos y la producción bioenergética.
Particularmente en lo que atañe a la disponibilidad de recursos para la producción de alimentos, se constata que la utilización de tierras agrícolas para producción de materias primas de interés energético "es casi despreciable frente al área total cultivada".
Un análisis de la CEPAL señala que actualmente sólo cerca del 1% de las tierras arables del mundo se utiliza para la producción de biocombustibles líquidos, con perspectivas de ser aumentada a un 3% a 4% en 2030.
"Estructuralmente, no son las limitaciones de área cultivable las que atentan contra la seguridad alimentaria y restringen las posibilidades de producción de biocombustibles. De la misma forma, la crisis actual en el mercado de productos alimentarios, decididamente, no es una crisis de insuficiencia en la producción de alimentos. La producción mundial de alimentos ha estado creciendo en forma sistemática y su oferta por persona aumentó un 24% en los últimos 40 años", manifiesta el informe.