La demanda de créditos para las micros y pequeñas empresas está llevando a la banca a especializarse en microfinanzas.
Pero este es un sector que apenas está tomando forma en el país, ya que las regulaciones están dispersa en diferentes instituciones, lo que hace que se convierta en un factor de riesgo para los que actúan en este escenario.
Hay algunos avances en la asignación de recursos con los programas que desarrollan la Autoridad de la Micro y Pequeña Empresa y el Ministerio de Comercio e Industrias, pero la demanda es grande.
En Latinoamérica, Perú y Bolivia son los países con mejor ambiente para el desarrollo de las microfinanzas y Panamá figura en la lista de los diez primeros países con avances significativos, aunque con grandes retos en materia de fiscalización y regulación.
Se estima que hay alrededor de 135 mil pequeñas y medianas empresas que demandan recursos por más de 267 millones de dólares.
Es una muy buena oportunidad para que la banca se especialice en este sector y cubra estas necesidades de financiamiento en el país.