Algunos de los miles de turistas que viajaron en Semana Santa a la provincia argentina de Mendoza debieron dormir en moteles, gimnasios municipales y hasta centros militares debido a que la capacidad hotelera quedó desbordada.
Según aseguró al diario provincial "Uno", la ministra de Turismo mendocina, Mariana Juri, a partir de esta festividad religiosa "ingresaron en los últimos días más de 40,000 visitantes", en su mayoría provenientes de Chile, Buenos Aires y la provincia de Córdoba.
La Subsecretaría de Turismo se colmó de personas que buscaban alojamiento, pero debido a la falta de lugar, el gobierno provincial firmó convenios con los tres hoteles para parejas que posee la capital de la provincia. "Tenemos el 75 % de las habitaciones ocupadas con turistas, es decir, unas 20 habitaciones. Son, en general, matrimonios chilenos y argentinos. Están muy conformes con el servicio", explicó un empleado del motel Candilejas.
El Gobierno provincial también ofreció los gimnasios municipales, algunos de los cuales no se adecuaban a las exigencias requeridas, ya que poseen grandes habitaciones con más de diez literas.