El presidente de la República anunció que se estudia la venta del 49% del paquete que ostenta el Estado, y ha mencionado que se haría a los panameños. Ahora bien, vale la pena preguntarse ¿de quién son esas acciones hoy en día, de los panameños? Pues a mi modo de ver, no lo son, salvo los trabajadores que laboran en la empresa, aunque ellos solo reciben los dividendos en efectivo en caso de que se otorguen. Y el Estado, al recibir los dividendos que le corresponden, estos ingresan a las arcas.
Una vez que el plazo concluye, se debería hacer un anuncio oficial que aclare cuántas personas y qué cantidad promedio compraron.
De inmediato, o máximo al día siguiente, se debería empezar a cotizar diariamente la acción en la Bolsa de Valores de Panamá (BVP), en la que todos los compradores y los que no tuvieron acceso a la oferta inicial (extranjeros no residentes) tienen la misma oportunidad de comprar; y los que compraron tienen oportunidad de vender o comprar más a un precio que variará dependiendo únicamente de la oferta y la demanda. Y podrían inscribirse todas las acciones de la compañía incluso la del operador (49%) y las remanentes del Estado.
Los ciudadanos que puedan comprar, y ojalá a partir de $1,000, tendrán la oportunidad de recibir dividendos anuales que superan seguramente la inflación que hoy en día nos aqueja y además podrán ver cómo el precio de la acción puede subir, por la mejora de sus resultados, por el crecimiento económico por venir del país, porque ahora más panameños accionistas se sumen a la empresa o porque algún competidor internacional termine en el futuro comprando al operador actual y, por ende, a todos los accionistas al mismo precio. Recuerden el ejemplo de la compra de Banistmo por HSBC.
El Estado no pierde en esta transacción, todo lo contrario, gana. Y gana no solo porque obtiene el valor presente de los futuros dividendos, sino que ahora cobrará impuestos por: dividendos, ganancias de capital en la venta de acciones y por el ITBMS en cada compra venta en la BVP.
Y por último, esta operación de inclusión daría inicio a una cantidad de oportunidades de inversión para los pequeños inversionistas, así que bienvenida sea la oferta de "Democratización de Capital" que anunció el ciudadano presidente.
Se conoce como democratización del capital al proceso de inclusión de los ciudadanos de un país al capital accionario de las empresas que hacen vida y generan riqueza. Este proceso, como dije, de inclusión, permite a todo el que quiera poder tener un pedacito de las utilidades del resultado financiero de una empresa.
Hay un artículo interesante que les invito a leer para que puedan sacar sus propias conclusiones sobre este tema que es importante que sea conocido en el país: http://www.elcato.org/quien-le-pertenecen-las-empresas-del-estado