JULIE TUNNELL recuerda estar parada en la entrada al garaje de su casa cuando un hombre alto vestido con pantalones vaqueros se acercó a su casa estilo Tudor en el norte de San Diego, que se había incendiado la semana previa en el mayor incendio forestal en la historia de California. El siniestro en octubre y noviembre del 2003 arreció en una superficie de 19 veces la de Manhattan, destruyendo 2.232 casas y causando la muerte de 15 personas.
Ahora vino otro revés. Un representante de State Farm Mutual Automobile Insurance Co., la mayor aseguradora de casas en Estados Unidos, fue a visitar los restos carbonizados de la vivienda de Tunnell para decirle que la compañía le pagaría solo $220.000 del costo estimado de $306.000 para reconstruir la vivienda.
``Fue devastador; me paré allí y me puse a llorar"", dice Tunnell, de 42 años, quien enseña contabilidad en el San Diego City College. ``Me sentía absolutamente abandonada"".
Tunnell se sumó a miles de personas en Estados Unidos que ya conocían un secreto acerca del sector del seguro: cuando hay un desastre, las compañías en las cuales confían los propietarios para protegerlas de la ruina financiera pagan con regularidad menos de lo que prometen las pólizas.
Las aseguradoras con frecuencia pagan de 30 a 60 por ciento del costo de reconstrucción de una casa dañada, aun cuando éstas prometen a los propietarios que están totalmente cubiertos, según muestran miles de quejas ante departamentos de seguro estatales y ante tribunales civiles.
Pagarles menos a las víctimas de catástrofes ha ayudado a producir ganancias récord. En los últimos 12 años, el ingreso neto de las compañías de seguro se ha disparado, aun después del huracán Katrina, el peor desastre natural en la historia de Estados Unidos.
Las aseguradoras de daños a la propiedad, que cubren automóviles y vehículos, informaron de un beneficio de $73.000 millones el año pasado, el máximo hasta la fecha, una subida de 49% desde $49.000 millones en el 2005, según Highline Data LLC, una firma de Cambridge, estado de Massachusetts, que compila datos del sector del seguro.
Los 60 millones de propietarios en Estados Unidos que pagan más de $50.000 millones al año en primas de seguro con frecuencia se decepcionan cuando descubren que las aseguradoras no les pagarán el costo total de la reconstrucción de sus casas dañadas o destruidas.
Las aseguradoras de la propiedad sistemáticamente deniegan y reducen las reclamaciones de sus titulares de pólizas, según documentos judiciales en los estados de California, Florida, Illinois, Misisipi, Nuevo Hampshire y Tennessee.
Las compañías de seguro con regularidad se niegan pagar precios de mercado para viviendas.
Las aseguradoras de daños a la propiedad, que cubren automóviles y vehículos, informaron de un beneficio de $73.000 millones el año pasado, el máximo hasta la fecha, una subida de 49% desde $49.000 millones en el 2005, según Highline Data LLC, una firma de Cambridge, estado de Massachusetts, que compila datos del sector del seguro.
Los 60 millones de propietarios en Estados Unidos que pagan más de $50.000 millones al año en primas de seguro con frecuencia se decepcionan cuando descubren que las aseguradoras no les pagarán el costo total de la reconstrucción de sus casas dañadas o destruidas.
Denuncian las tcticas secretas de las compañas aseguradoras
El primer mandamiento del seguro es "pagars lo menos posible y lo ms tarde posible".