El diario cubano Juventud Rebelde denunció ayer que los intermediarios de los mercados agropecuarios locales se han transformado en una especie de "sindicato clandestino", que opera en todo el país pese al control estatal de la economía.
Este tipo de comerciante privado "lo tiene todo: dinero (en efectivo), combustible, medios de transporte" y "se avisan unos a otros de provincia en provincia, conocen todos los precios de Cuba", dijo el diario citando a funcionarios gubernamentales y productores.
"Es una persona totalmente ilegal (y) acosa al que lícitamente puede ir al mercado y desea vender más barato. El que no venda igual se tiene que ir" del mercado, dijo al periódico un inspector de precios.
Bajo el título "Intermediario, El "sindicato"clandestino", el diario enfocó así el delicado dilema de los altos precios de los alimentos que se comercializan en los mercados agropecuarios privados de la isla y los bajos ingresos de los cubanos.
Citando a productores, la publicación dijo que el actual "sistema de comercialización" estatal "no es el más correcto" y mencionó el caso de Acopio, una empresa dedicada a este asunto, que el año pasado llegó a deber a los campesinos "más de 300,000 pesos. Se demoran en pagar como siete meses", mientras que los intermediarios compran al contado, puntualizó.