Economía

Dependencia de petróleo, determina aumento de tarifas eléctricas

"Sólo somos intermediarios entre la generadora y el cliente, traspasando los costos de generación al usuario final", señaló Lorena Fábrega


El venidero incremento en las tarifas de energía eléctrica es totalmente ajeno a las distribuidoras y al final no solo no las favorece sino que perjudica su imagen enormemente, ya que el cliente las percibe equivocadamente como las que suben los precios de la luz.
Lorena Fábrega, jefe de Comunicaciones Corporativas de Elektra Noreste contestó al respecto un cuestionario que le remitió El Panamá América, dada la percepción de pánico que ha producido en los últimos días la información de que en julio próximo se registrará un nuevo aumento en estas tarifas.
El último incremento se registró en enero pasado, tras haber sido sometido al Ente Regulador en diciembre de 2002. Lorena Fábrega señala como causa de los aumentos de principios de año la tendencia de crecimiento sostenido en los precios del combustible, dado los conflictos ocurridos en Irak y Venezuela, pero advierte que " de haberse previsto sus consecuencia las tarifas que se aplicaron en el mes de enero del 2003 habrían sido más altas".
De acuerdo con la funcionaria "a pesar de que a finales del mes de marzo e inicios del mes de abril se observaron tendencias de reducción , los aumentos que se han dado en los precios del combustible aun no han sido recuperados por la empresa, por lo que las leyes y regulaciones establecen que podrán ser recuperados a partir del mes de julio de 2003".
La jefe de Comunicaciones de Elektra Noreste explicó que por ley las distribuidoras no pueden beneficiarse ni perjudicarse en la transacción de compra de energía a las generadoras.
"Sólo somos intermediarios entre la generadora y el cliente, traspasando los costos de generación al usuario final", señaló. Así las cosas, el aumento parece estar ligado más a la dependencia de las generadoras del petróleo, que a decisiones del Ente Regulador o a sugerencias de las distribuidoras, que, en el caso de Elektra Noreste por ejemplo, no han logrado superar el déficit que registraban en diciembre de 2002.
"Lo que provoca el incremento en la tarifa son los sobrecostos que ha financiado la distribuidora de octubre de 2002 a abril de 2003", puntualizó Fábrega.
En otra parte de sus declaraciones explica que los aumentos de enero pasado, del segundo semestre del 2002 a enero del 2003, lo requerido por las distribuidoras solo representó un 0.65% del total del aumento, en tanto que las generadoras y la empresa de transmisión en conjunto representaron un 8.07%.
Pero considerando los efectos de los precios del petróleo en los costos locales de energía, este diario se mostró interesado en lo que puede suceder cuando se produzcan descensos, como los de ahora, en el precio del combustible.
"¿Este aumento es definitivo o se calcula que en los próximos meses se produzca alguna situación que baje, sino significativamente, por lo menos en algo la tarifa de energía?, preguntó El Panamá América.
"Es precisamente lo que estamos esperando - indicó -, y añadió que primero, que el combustible siga bajando y segundo, que logremos acuerdos para beneficio de todos nuestros clientes. Sin embargo, el aumento parece ser un hecho, ya que difícilmente el combustible bajará proporcionalmente a los altos precios sufridos en el primer trimestre del año."
En la tarifa que se inicia en julio de 2003 se incluyen los sobrecostos de la energía de octubre de 2002 a marzo de 2003, que han significado un desembolso por mas de 6.5 millones de dólares, que no se le ha traspasado a los clientes y que la empresa ha tenido que absorver hasta tanto se ajuste la tarifa vigente para el segundo semestre del año 2003, dijo Fábrega.
*Roberto N Méndez es profesor de Economía en la Universidad de Panamá y analista financiero de RNM Investors
www.rnminvestors.com


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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