El copresidente del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), Francisco González, opinó ayer, que la desaceleración de la economía estadounidense "tendrá más efectos positivos que negativos" en América Latina.
"Algunos países como México y los de América Central verán frenado su ritmo de crecimiento al disminuir sus exportaciones, pero el resto se verá beneficiado por la bajada de los tipos de interés en EEUU y por el fin de la apreciación del dólar", dijo González ante la junta de accionistas, celebrada en Bilbao.
El copresidente del BBVA agregó que la entidad espera que el crecimiento de la región sea este año "más homogéneo" y que "todos los países crecerán por encima del 2 por ciento y ninguno superará el 6 por ciento".
Advirtió de que no se debe descartar, sin embargo, "que posibles episodios en otros mercados emergentes puedan afectar transitoriamente a los países de América Latina y hay que estar vigilantes".
Francisco González expresó también su satisfacción por la recuperación económica que registró Latinoamérica el año pasado, con un crecimiento del 4,2 por ciento, lo que le permitió superar la recesión de 1999, la más profunda desde la crisis de la deuda externa de los años 90.
Esta mejora no fue, sin embargo, homogénea, ya que mientras México creció un 7 por ciento, otros países, como Argentina, sufrieron caídas, si bien la ayuda de España y de organismos internacionales, las reformas económicas y los avances democráticos permitieron este país superar su crisis, según González.
El BBVA gestiona en Latinoamérica unos activos totales de 109.000 millones de euros (101.370 millones de dólares) que representan el 31 por ciento del total, y cuenta con una red de 4.300 oficinas en 11 países.
El año pasado, el BBVA logró unos beneficios de 2.061 millones de dólares y, según recordó hoy el copresidente de la entidad Emilio Ybarra, los objetivos para 2001 y 2002 son aumentar los resultados en un 21,7 por ciento para alcanzar el próximo año el objetivo de 550.000 millones de pesetas (3.055,5 millones de dólares) si lo permite el entorno económico.
La mitad de esos beneficios, a los que contribuirá el mexicano BBVA Bancomer, adquirido el año pasado, se destinarán a pagar dividendos a los accionistas de la entidad, que ya alcanzan los 1,3 millones de personas.
La actividad desarrollada por el BBVA en Latinoamérica fue otra de las cuestiones que se abordaron en la junta, concretamente por la compra de Bancomer y por las Ofertas Públicas de Adquisición (OPA) que el BBVA realizará este año para adquirir la totalidad de su filial de Colombia, Banco Ganadero, y de Argentina, Banco Francés.
Durante la junta, los accionistas aprobaron una ampliación de capital del 1,4 por ciento para atender la OPA sobre el argentino Banco Francés, así como el pago de un dividendo complementario de 0,111 euros (0,102 dólares) por acción.
El vicepresidente y consejero delegado, Pedro Luis Uriarte, señaló que el BBVA mejoró el año pasado en América Latina un 84 por ciento su inversión en créditos y un 89 por ciento los recursos gestionados de clientes.
Francisco González se mostró, por otra parte, convencido de que los diques nacionalistas y regulatorios de algunos países de la UE no lograrán frenar la fusión entre bancos europeos, pese a que reconoció que la resistencia de algunos Gobiernos está ralentizando este proceso.
Según el copresidente del BBVA, los bancos europeos están intentando expandirse en otros países comunitarios, aunque esta iniciativa se está encontrando con la resistencia de algunas autoridades nacionales.
Precisamente, el BBVA tuvo que romper el año pasado la alianza estratégica que había suscrito con el banco italiano Unicrédito ante la resistencia que encontró en las autoridades italianas para acometer una fusión entre las dos entidades.