Nokia Oyj, el mayor fabricante de móviles del mundo, y otras compañías de celulares, no han acudido a la conferencia internacional de telecomunicaciones ITU en Asia ante la desaceleración del crecimiento del sector y unos presupuestos más ajustados de las empresas.
La cifra de expositores de la conferencia, celebrada en Busan, Corea del Sur, cayó un 30% respecto al último evento de Hong Kong hace dos años, dijo el portavoz de la conferencia Gary Fowlie.
Este año solamente ha asistido el presidente de Corea del Sur, mientras que en 2002 hubo nueve jefes de estado entre los asistentes, dijo el portavoz.
Samsung Electronics Co., con sede en Suwon, Corea del Sur, fue el único expositor de los cinco principales distribuidores de móviles del mundo en la conferencia de este año.
La caída de la participación pone de manifiesto la reducción del gasto por parte de las empresas en la presentación de nuevos productos en exposiciones, debido a la disminución del consumo como resultado de la subida de los precios del petróleo.
La demanda de móviles en mercados como Corea del Sur y Japón se está desacelerando, puesto que más de un 66% de los habitantes en estos países ya tiene teléfonos móviles.
"Las empresas tienen mucho cuidado con los costes y se han cancelado muchas exposiciones en el sector privado"", dijo Yoshio Utsumi, presidente de ITU.
"Cuando organicé este evento en 1999, muchas empresas no prestaban atención a la situación económica e ITU tuvo dificultades para asignar espacio"".
Los valores de telecomunicaciones de Asia son los que peor resultado han registrado este año, retrocediendo un 6% en general, según el índice Morgan Stanley Capital International Asia Pacific. El título de NTT DoCoMo Inc. de Japón, el segundo proveedor de servicios de telefonía móvil del mundo, ha caído un 15%. KT Corp., el mayor proveedor de acceso a Internet del mundo en Corea del Sur, ha caído un 13%.
"Es el momento de diversificar este producto que es el tercero en importancia en materia de exportación", recalcó el viceministro Paredes. En países como Costa Rica, se está industrializando la fruta, transformándolo, y promoviendo todo tipo de cambios para sacarle el mayor provecho al banano.