Los principales grupos financieros mexicanos, BBVA-Bancomer y Banamex, coincidieron en que la desaceleración económica en el país afectará con mayor fuerza los ingresos públicos durante el segundo semestre del 2001, lo que obligará al gobierno federal a realizar nuevos recortes al gasto.
De acuerdo con las estimaciones del grupo con capital español BBVA-Bancomer, para cumplir con la meta de déficit de 0.65 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para el presente año, el gasto público debe reducirse en 2.2 por ciento real en el segundo semestre. Por su parte, Banamex, recientemente integrado al estadounidense Citigroup, previó que la desaceleración actuará con mayor fuerza en los próximos meses sobre la recaudación, por lo que es probable que se requieran nuevos recortes de gastos para alcanzar la meta de déficit público.
Ambas instituciones comentaron el informe sobre las finanzas públicas en el segundo trimestre de 2001, que en días pasados dio a conocer la Secretaría de Hacienda, y en el cual informó que en este periodo los ingresos públicos fueron menores en seis mil 800 millones de pesos a los programados, lo que llevó a aplicar un recorte al gasto por el mismo monto.
Cabe señalar que las autoridades hacendarias aplicaron un primer recorte al gasto por tres mil 375 millones de pesos a principios de mayo pasado, que fue proporcional a la baja que registraron los ingresos públicos en el primer trimestre de este año. Para BBVA-Bancomer, las finanzas públicas al cierre del primer semestre revelan que el gobierno se ha visto obligado ajustar su gasto ante la disminución en los ingresos respecto a sus proyecciones originales, para mantenerse en la meta de déficit autorizado por el Congreso para 2001.