La desaceleración económica de las naciones de la región es una amenaza latente para el crecimiento de las inversiones extranjeras en el país, según aseguró la Comisión Económica para Latinoamérica (Cepal) en su último informe, en el que indicó que esta inversión decreció 9.1% en Latinoamérica.
Panamá, aunque acaparó en 2015 el 43% de la inversión que se registra en Centroamérica gracias al crecimiento sostenido durante los últimos diez años, no escapa de la amenaza de la desaceleración económica.

Un panorama que de continuar puede impactar esta inversión, de la misma manera que está pasando con las grandes potencias económicas de América, de acuerdo con los estudios especializados.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) estima que la economía panameña creció 5.7% en el primer trimestre de 2016, dos puntos porcentuales menos que lo que se incrementó en el mismo periodo de 2015.
Aunado a esto, la cifra de este año también es ligeramente inferior al crecimiento con el que concluyó el año 2015 (5.8%).
Las estimaciones de crecimiento del Gobierno se han registrado por debajo del incremento real.
Estimó que la economía crecería en un 6% el año pasado y en realidad fue 5.8%, lo que refleja la desaceleración económica del país.
El mismo ministro de Economía y Finanzas, Dulcidio de la Guardia, reconoció, a inicios del mes en curso, que la baja que se está dando en este primer trimestre de 2016 guarda relación con una menor inversión extranjera directa.
Estados Unidos es el país que más invierte en Panamá. Durante el 2014, el monto alcanzó los $5,636 millones 869 mil, lo que reflejó un crecimiento de 12.2% en comparación con el 2013.
Sin embargo, este auge refleja una desaceleración comparado con 2013, cuando el incremento fue de 21.6%.
Colombia, el segundo mayor inversor en Panamá, aunque su inversión creció de 21.2% en 2015 y actualmente presenta una economía complicada.
La capacidad de inversión de las empresas colombianas podría verse amenazada a causa de la devaluación de su moneda frente al dólar.
España, otro de los países que más invierten en Panamá, tiene una economía tambaleante.
El banco suizo UBS calcula que el endeudamiento de España será del 99.9% en 2016, aunque bajará ligeramente hasta el 99.2% un año después y que existe un escenario negativo para la confianza del sector privado.
El cuarto mayor inversor es China Taiwán con un monto de 1,565 millones 733 mil dólares y un crecimiento de 16.7% en 2014, últimas cifras que registra la Contraloría.
Sin embargo, este país asiático está atravesando una crisis producto de la baja que se está dando a nivel mundial en el costo de las materias primas, lo que impacta directamente a esta nación al ser exportadora de este tipo de productos.
El economista Juan Jované confirmó que la situación que atraviesan algunos países con importante inversión en el país constituye una amenaza para el crecimiento de la inversión extranjera en Panamá.
Resaltó que la inversión extranjera financia una buena parte del déficit de la cuenta corriente de la balanza de pago, lo que pudiera estar en peligro.
Olmedo Estrada, presidente del Colegio de Economistas de Panamá, coincide con Jované sobre el impacto de las economías a nivel mundial en el país.
Jované agregó que sumado a esto están los recientes escándalos relacionados con Mossack Fonseca y el Grupo Waked.
"Todo escándalo que afecte al país y genere "incertidumbre" en los inversionistas internacionales puede disminuir el volumen de inversión", dijo Jované.
Julio de la Lastra, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), señaló que, a raíz de estos escándalos, se han producido despidos, situación también negativa.
Escándalos no han afectado imagen del país, aseguran las autoridades
A pesar del panorama en las inversiones en la región, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) señaló que los bonos globales de Panamá tuvieron en mayo el mejor desempeño frente a sus pares latinoamericanos.
Sugiriendo así que el escándalo mundial de los Panamá Papers y el caso Waked no han afectado la confianza de los inversionistas en las fortalezas estructurales de la economía nacional y en sus excelentes perspectivas.
El MEF agregó que el EMBIG de JP Morgan es un indicador que mide el riesgo que perciben los inversionistas, día tras día, y se calcula comparando la evolución de los valores de los distintos países del mundo respecto al bono del Tesoro de los Estados Unidos.
Añadió que esa diferencia en el riesgo respecto a los bonos estadounidenses se calcula en puntos básicos (pbs). De modo que, mientras más grande es el número asignado a un país en el EMBIG, mayor es el riesgo que los mercados de capitales perciben en él.