La desaceleración económica que enfrenta el país en el 2016 continúa golpeando la actividad comercial, y reduce no solo las ganancias a los empresarios, sino también disminuyendo las oportunidades de empleo para los panameños.
Según la encuesta de expectativas de empleo de la empresa de recursos humanos Manpower, el sector comercio muestra uno de los pronóstico más débiles, con una expectativa neta de contratación de apenas el 1% para el tercer trimestre del 2016.
En tanto, la participación del comercio al por mayor y por menor en el producto interno bruto pasó de 8.1% en el 2015 a un 2% en el primer trimestre del 2016, según cifras de la Contraloría General.
Aunque la Asociación de Centros Comerciales (ACC) de Panamá no registra cifras de una menor contratación o ceses laborales si mantiene una vigilancia ante el poco tráfico en los principales centros comerciales del país.
Nadgy Duque, presidenta de la ACC, atribuye esta situación a la devaluación de la moneda y temas políticos que golpean a países de la región y que impacta en el flujo de los turistas.
Así lo reflejan cifras de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) que indican una disminución del 2.6% en el ingreso de visitantes proveniente de América del Sur, en el primer cuatrimestre del año.
No obstante, es la disminución de la frecuencia de clientes nacionales en los centros lo que mayormente preocupa a la ACC.
Para Duque, el incremento del costo de la vida, así como la pérdida de empleos en sectores económicos importantes y los retrasos en la puesta en marcha de megaproyectos, ha disminuido el flujo de dinero en los panameños, obligándolos a aplicar contención de sus gastos.
A esto agrega el reciente incremento en las tasas de intereses por parte de algunas entidades bancarias, lo que, asegura, disminuye los ingresos familiares y sus posibilidades de gastar o adquirir bienes.
Ante esto, sostiene que comerciantes están siendo cautelosos ante el bajo flujo de caja para poder asumir los compromisos con sus acreedores.
Según datos de la ACC, en Panamá operan 13 centros comerciales con una población de 3.8 millones de personas, y otros 11 están en construcción.
Para la empresaria, es momento de evaluar la rentabilidad de tener 20 centros comerciales operando y dirigir estrategias para aumentar la demanda.
Sin embargo, la baja venta en los comercios no solo afecta a los empresarios, advierte el presidente del Colegio de Economista, Olmedo Estrada.
Estrada sostiene que esto también puede influir grandemente en la recaudación del Estado.
"Si las ventas disminuyen, el ITBMS disminuye, lo que afecta las finanzas públicas", advierte.
Lo mismo pasará con el impuesto sobre la renta, que pagan trimestralmente, y el impuesto de importación, dijo.
Cifras oficiales muestran al mes de mayo 2016, un déficit del 14.5% conforme a lo presupuestado en la recaudación del impuesto de importación.
"Toda la economía en su conjunto se ve afectada por la disminución en las ventas y bienes y servicio reflejándose en el producto interno bruto", concluye el experto.