Economía

Desafío educativo en la región

El bajo nivel en materia educativa ha provocado una profunda escasez de empleos de calidad


Especial para Calle 50

L a educación es vital para el desarrollo no solo porque es un derecho humano fundamental, sino porque capacita a las personas para emprender diversos proyectos de vida, y contribuye al desarrollo productivo.

Para la sociedad centroamericana la educación tiene una triple importancia estratégica.

 

Por un lado, como medio para el fortalecimiento de la vida democrática, el fomento de la paz y la convivencia multicultural; por otro, como factor de movilidad social; y, finalmente, como instrumento para insertarse exitosamente en la economía y la sociedad del conocimiento.

Sin embargo, tres fenómenos continúan amenazando en la actualidad el proceso educativo centroamericano.

Primero.
la deserción escolar, motivada y agravada entre otras cosas por las condiciones de pobreza, limita las posibilidades de que la población más rezagada pueda mejorar su formación y acceder a empleos mejor remunerados.

 

Segundo.
la baja cobertura de los ciclos pre-escolares y de educación secundaria, que afecta principalmente a los niños menores de cinco años y a los jóvenes provenientes de zonas rurales, indígenas y pobres, pone de manifiesto la aún existente inequidad en el acceso a la educación.

Y, tercero.
la baja calidad educativa como resultado tanto de la inadecuada calificación y precaria situación laboral de los docentes, como por la baja inversión en infraestructura y materiales educativos, y por la baja cobertura o carencia de métodos que estén relacionados con el entorno del educando.

Esta baja calidad educativa ha provocado la escasez de empleos de calidad y la existencia de un sector informal que retribuye a sus empleados con salarios de subsistencia.

 

Para lograr enfrentar estos fenómenos se deberá invertir en lo siguiente:

a) hacer más pertinente la formación de maestros e intensificar y sistematizar su formación continua, a la par de la mejora de sus condiciones laborales, para un trabajo efectivo;

b) recursos de aprendizaje e infraestructura; y c) ofrecer mejores condiciones y apoyos a los alumnos que provienen de hogares, comunidades y regiones en desventaja.

 

Cuando estos temas sean incluidos en la agenda educativa, entonces las condiciones de educabilidad serán mejoradas y podrá esperarse un avance en los niveles de calidad e inclusión de la educación, acorde con las demandas y oportunidades de la sociedad centroamericana del siglo XXI.

Es indudable que todo esto requerirá la ampliación de los presupuestos educativos y el fortalecimiento de la auditoría social para dar seguimiento a sus resultados.


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381515
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América