Técnicos de la estatal Empresa Brasileña de Pesquisa (Investigación) Agropecuaria (Embrapa) desarrollaron un método de identificación y prevención de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB, enfermedad de la vaca loca), reveló ayer la también estatal Agencia Brasil.
"La técnica desarrollada es innovadora por la velocidad y precisión en la evaluación de la existencia de proteínas animales en la ración" con la que se alimenta el ganado, señaló Carlos Bloch, científico de Embrapa, quien añadió que el país pretende exportarlo a otros países.
"Brasil tiene la oportunidad de conceder la licencia de ese método para otros países. Eso porque la tecnología es innovadora y permite que se haga el análisis con gran rapidez y precisión", garantizó otro experto de la Embrapa, José Cabral, que también participó del desarrollo de la técnica.
Añadió que Brasil registró el método, en el que invirtió 600,000 reales (unos 206,800 dólares), junto al Instituto Nacional de Propriedad Intelectual (INPI) en 2002. Pero el costo del análisis es de 80 dólares y no es necesario más que una pequeña cantidad para hacerlo. "El resultado sale en un minuto, por medio de la técnica llamada Espectrometría de Masa", dijo el investigdor.
Los países europeos utilizan en sus análisis el método de "microscopia óptica". Según Bloch, esa técnica tiene limitaciones porque el análisis es hecho "por medio de la diferenciación de los gránulos de una muestra".
Hay otros métodos, como el Elisa, que consiste en detectar la EEB por medio de anticuerpos producidos con proteína de cerdo. Pero, según Bloch, como ese método, que utiliza la proteína de cerdo y no de otros animales, solo se detecta un 10% de los casos.
Para Bloch, el riesgo de Brasil de desarrollar la enfermedad de la vaca loca "es pequeño porque la mayor parte del rebaño brasileño es criado en pastos y se alimenta de gramíneas y no de ración".
Desde 1999, el ministerio de Agricultura prohibió el uso de proteínas animales en la fabricación de ración para bovinos y otros rumiantes.
Bloch informó que el próximo paso de los científicos de Embrapa es desarrollar un método para evaluación de la carne de pollo y huevos. "El objetivo es detectar la presencia de un antibiótico, el nitroflurano, que puede causar cáncer", dijo el investigador de Embrapa.