Consultores internacionales están interesados en desarrollar un proyecto de café de conservación en la región de Tierras Altas, en las actuales fincas cafetaleras de Renacimiento, Volcán y Boquete, asegurándole a los productores un mercado garantizado para la comercialización del rubro.
La propuesta representa una alternativa para los productores de café que han enfrentado dificultades en los últimos años, con la caída del precio en el mercado internacional, toda vez que el proyecto busca diseñar un sistema de producción de café bajo condiciones de manejo adecuado.
Damaris Sánchez, miembro de la Fundación para el Desarrollo Integral de Cerro Punta, explicó que el año pasado efectuaron dos consultorías, una sobre la situación socioeconómico y agrícola de las fincas de café en la zona de Renacimiento, Volcán y Boquete; y la otra del estado de mercado y algunos otros servicios conexos.
Ahora los productores que cultiven café en fincas que estén ubicadas a unos mil 800 metros sobre el nivel del mar, tendrán como mercado una importante empresa de Estados Unidos conocida como Starbucks, donde se prevé que habrá mejores beneficios para los productores porque se comprará a mejor precio, siempre y cuando cultiven bajo condiciones de conservación y que formen parte del proyecto. La consultoría sobre la situación de producción en las regiones cafetaleras de Chiriquí revela que entre el 2002 y 2003, existen unos 1,734 productores de café que cultivan 8,970 hectáreas sembradas, las cuales tiene un rendimiento promedio de 15 quintales por hectárea.
Durante el período comprendido entre el 2001 al 2002, se perdieron en Renacimiento 30 hectáreas de café, en Boquete 25 y en Volcán se dejaron de cultivar 50.
Algunos productores cafetaleros han convertido sus producciones en café especial de tal manera que alcancen mejores precios en el mercado internacional, mediante las cataciones del rubro que desde hace varios años se viene desarrollando en Chiriquí. A juicio de Sánchez, existe un riesgo ambiental si los productores deciden cambiar la actividad cafetalera por la ganadería o la horticultura, pues afectaría el sistema ecológico establecido en toda la zona alta de Chiriquí que prevalece en el área de armotiguamiento del Parque Internacional La Amistad (PILA) y del Parque Nacional Volcán Barú (PNVB).