La búsqueda de mecanismos efectivos y amigables al ambiente para proveer de energía a las poblaciones panameñas es imperante.
De enero a octubre del año pasado, la generación de electricidad térmica aumentó en 21.8% y la hidráulica en 1.7%, según la Contraloría General de la República.
Además, la generación total de energía térmica que abastece el país es de un 45% y sigue de muy cerca la hídrica, que satisface un 55%.
Los precios de la energía se han disparado para los panameños en los últimos años, convirtiéndose en uno de los servicios de mayor costo, producto del abastecimiento de energía térmica que utiliza Búnker C, un derivado del petróleo, que ha experimentado diversos incrementos en el mercado internacional.
La solución gubernamental ha sido un mayor desarrollo de fuentes hídricas para satisfacer la demanda que cada vez se acerca más a la generación.
Estos proyectos han encontrado oposición de los grupos ambientalistas, por lo que se pide al Gobierno un desarrollo equitativo en el que se mantenga el equilibrio de la naturaleza y un uso adecuado del agua.
Los proyectos de interconexión con Centroamérica y Colombia son algunas de las metas que se ha puesto Panamá para mejorar el precio y suministro de electricidad, y con los que se espera que los panameños puedan minimizar su gastos.
Pero también es importante que los ciudadanos sean conscientes y utilicen la energía de forma responsable, al igual que los recursos hídricos.